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Cuestiones
derivadas de la pluraridad de roles
Pero la sucesión implica la no repetición, como
es el caso de los roles de edad. En otros casos los roles
se pueden desempeñar sucesivamente y repetidamente.
"Soy trabajador todos los días, pero a partir
de las siete de la tarde vuelvo a ser padre todos los días".
En estos casos se da a veces el conflicto de la ambigüedad
de si se ha dado el paso al nuevo rol o se sigue en el anterior.
Por ello, y de manera espontánea, la sociedad suele
desarrollar ritos de iniciación o de tránsito,
como los saludos o las despedidas, y los ceremoniales. Éstos
subrayan el abandono de un rol y la entrada en otro nuevo.
- Roles simultáneos que se desempeñan simultáneamente:
Para analizar estos casos, Linton, del que hablábamos
anteriormente, introdujo la distinción entre los roles
latentes ,y los roles activos. Esta afirmación no fue
demasiado aceptada por la comunidad científica, ya
que ningún rol es puramente latente o puramente activo.
El problema planteado es el siguiente: en la interacción
social, en el momento en que un sujeto desempeña simultáneamente
dos roles, tiene que quedar claro cuál es el que en
cada acción concreta está queriendo poner en
actuación de tal manera que pueda ser respondido adecuadamente
y que la secuencia de interacciones se desarrolle de manera
no conflictiva. La manera más fácil de hacer
esa aclaración será introducir una intervención
verbal clara y explícita. Ése es el caso cuando
se intercalan frases del tipo: Como superior tuyo, te aconsejo
que..." o: "Hablándote, no como médico,
sino como amigo, te diré que ...... Aunque de manera
frecuente, esta clarificación no es fácil, y
en algunos casos, ni siquiera es verbal, con lo que un rol
se puede decir que interfiere o contamina al otro, provocando
dificultades graves en la comunicación interpersonal.
- Roles simultáneos que implican alguna forma de incompatibilidad
de conductas: Son aquellos que someten a exigencias múltiples
difícilmente realizables de manera simultánea.
Se percibe en los sujetos en la situación un exceso
de esfuerzo, de tensión. Lo normal es que en tales
circunstancias se desarrolle por parte de la persona una serie
de mecanismos de distribución del tiempo y la energía,
logrando así una jerarquización de roles. Los
mecanismos más probables en estos casos son los siguientes:
A - Se atiende con gran intensidad a la norma social que prescribe
que alguno de los roles es más importante que los otros.
De esta manera se jerarquiza la dedicación. Imaginemos
una mujer que, sometida a conflicto entre dos roles, exclama
tajantemente aquello de: " soy madre antes que secretaria".
B - Se examinan con atención los premios o sanciones
que proporciona el medio por atender a cada uno de los roles
y se desempeña más intensamente aquél
que resulte más premiado.
C - Se pasa a atender a las reacciones de una tercera parte
que no es ni el sujeto que desempeña el rol, ni el
que desempeña el rol complementario, sino que es lo
que los distintos autores en psicología social denominan
como "la audiencia", y se estructura la actuación
a la vista de las reacciones de tal audiencia o entorno. En
este caso es una salida de emergencia cuando un sujeto es
incapaz de salir de un conflicto por sí mismo. Así
solucionan muchas veces el conflicto de "hijo liberado
del tirano", que a su vez es "organizador de una
hermosa ceremonia de funeral", y los asistentes al duelo
le hacen salir airosos induciendo en él el rol de "apesadumbrado
recibidor de pésames".
Como resumen, podríamos decir que la multiplicidad
de roles posibilita una mayor integración social, una
mayor comunicación, mayor capacidad de autocrítica
y un menor paranoidismo. Pero tiene como desventajas un aumento
general de la tensión y una necesidad de negociación
que resta espontaneidad. |
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